Practica 11
Expresión Corporal. Experiencia personal.
Actividades a desarrollar:
Ubícate en un espacio que te permita caminar unos 5 o 6 pasos. Identifica la actividad o aspecto específico:
1. Parándote en un lugar cualquiera. Piensa por varios segundos en tu medio ambiente, donde y cuando realizas la actividad en la que quieres ser más congruente: Lugar, personas, objetos, tiempos.
2. Da un paso al frente. Este es el próximo nivel. Explora tu conducta. ¿Qué estás haciendo realmente? ¿Cuáles son tus acciones, movimientos, gestos, pensamientos?
3. Cuando estés listo, da otro paso al frente y piensa en tus capacidades y habilidades: ¿Cuáles estas usando? ¿Estás usando todas las que tienes o sólo una parte de ellas?
4. Da otro paso más y piensa en tus creencias y valores. ¿Por qué haces eso? ¿Qué es lo que te motiva? ¿Qué crees de las personas que están a tu alrededor? ¿Qué encuentras valioso de eso que haces? ¿Qué es lo importante para ti de esa situación? Toma tu tiempo para pensar en las respuestas.
5. Un nuevo paso al frente y piensa en tu identidad. ¿Quién eres tú? ¿Qué te hace único(a), especial? ¿Cuál es tu misión en la vida? ¿Cómo tu actividad se conecta con la misión?
6. Da un último paso. Piensa en lo que te conecta con otros seres vivientes. En lo que te conecta con algo espiritual. Puedes incluir si lo deseas tus creencias religiosas o filosóficas. Tomate tu tiempo para pensar.
7. Mantén tu conexión con los pensamientos y da media vuelta. Regresa lentamente al punto de partida, deteniéndote unos segundos en cada punto y siente como se incrementa la conexión y la alineación de cada paso con los anteriores.
8. Al llegar al último paso, permite por unos segundos que se completen la integración y la alineación.
Ubícate en un espacio que te permita caminar unos 5 o 6 pasos. Identifica la actividad o aspecto específico:
1. Parándote en un lugar cualquiera. Piensa por varios segundos en tu medio ambiente, donde y cuando realizas la actividad en la que quieres ser más congruente: Lugar, personas, objetos, tiempos.
2. Da un paso al frente. Este es el próximo nivel. Explora tu conducta. ¿Qué estás haciendo realmente? ¿Cuáles son tus acciones, movimientos, gestos, pensamientos?
3. Cuando estés listo, da otro paso al frente y piensa en tus capacidades y habilidades: ¿Cuáles estas usando? ¿Estás usando todas las que tienes o sólo una parte de ellas?
4. Da otro paso más y piensa en tus creencias y valores. ¿Por qué haces eso? ¿Qué es lo que te motiva? ¿Qué crees de las personas que están a tu alrededor? ¿Qué encuentras valioso de eso que haces? ¿Qué es lo importante para ti de esa situación? Toma tu tiempo para pensar en las respuestas.
5. Un nuevo paso al frente y piensa en tu identidad. ¿Quién eres tú? ¿Qué te hace único(a), especial? ¿Cuál es tu misión en la vida? ¿Cómo tu actividad se conecta con la misión?
6. Da un último paso. Piensa en lo que te conecta con otros seres vivientes. En lo que te conecta con algo espiritual. Puedes incluir si lo deseas tus creencias religiosas o filosóficas. Tomate tu tiempo para pensar.
7. Mantén tu conexión con los pensamientos y da media vuelta. Regresa lentamente al punto de partida, deteniéndote unos segundos en cada punto y siente como se incrementa la conexión y la alineación de cada paso con los anteriores.
8. Al llegar al último paso, permite por unos segundos que se completen la integración y la alineación.
Al realizar la actividad esta un poco insegura de lo que iba hacer, no sabia bien el objetivo de ello, al concluir la actividad supe de que se trataba.
Me ubique en mi un medio donde para es agradable, me da paz y en el dejo toda mi vida, mi cuarto. Lo hice en la noche, cuando ya estaba oscuro para hacerlo emocionante, así imagine los objetos que se albergan en el. Apague la luz y entonces di un paso al frente, realmente no sabia lo que estaba haciendo, como dije en un principio, me concentre y entonces empecé a pensar, en principio lo estaba haciendo por un simple trabajo del profesor, al estar un poco mas concentrada, me gusto la idea que quizá estaba haciendo una actividad, pero que debía ponerle mas importancia a ello y un significado, entonces interprete lo que estaba haciendo como un respiro. Un respiro en el cual dejara atrás toda estrés de la escuela y sentirme bien, algo que casi nunca hacemos para conocernos (como aquel ejercicio de tocarnos muy suavemente el cuerpo). Mis acciones eran mover la cadera, brazos, etc. Mis gestos eran sonreír, hacer muecas chistosas. Pensaba en como relajarme totalmente.
Como tenia los ojos cerrados las capacidades que usaba era la de los sentidos. Use el sentido del oído y del olfato, no las use todas, puesto que no las necesitaba.
Como ya había dicho en principio, lo estaba haciendo por un simple ejercicio que el profe pidió, cuando decidí darle interpretación a ese ejercicio se convirtió en un respiro, y lo hice por sentirme un poco desconectada del mundo. Lo que me motivo a hacerlo fue el tiempo que tenia para dárselo, pensé en la persona en la que mas quiero y dije: “daré un suspiro por el”. La única persona que estaba a mi alrededor era mi hermana Ari, y creí que me estaba tomando de a loca al ver mi actividad pero no, al contrario quiso llevar el mismo respiro a mi lado. Lo que encontré de valioso fue el tiempo disponible para hacerlo, y lo más importante fue que lo hice para mi, que todo ese gran respiro fue para mi.
Soy Giselle, enana, simpática, tierna, enojona, cursi, divertida, cabezota, sencilla, celosa… Lo que hace ser que sea Giselle, es lo que soy como persona, buena amiga, buena hija, un prospecto de mujer no perfecto pero si respetable. Mi misión en la vida es ser alguien totalmente grande, vivir dignamente, feliz. De alguna manera se conecta, en mi respiro pienso en mi futuro.
Las persona que se conectan a mí, son las personas que mas amo en mi vida. Mi Ulises, Tía Aidé, Naomi y Betsi. Lo veo como algo abstracto, en forma de los sentimientos.
Esta actividad me gusto mucho, aprendí expresión corporal.



No hay comentarios:
Publicar un comentario